Oficina De Turismo
Plaza de Santa María, s/n (Junto Iglesia de Santa María la Mayor)
Tlf: 953 560 304
E-mail: turismo@alcaudete.es
Alcaudete está situado a los pies de la Sierra Ahillos, en el extremo sur-occidental de la provincia de Jaén, en la comarca de la Sierra Sur. Su ubicación geográfica permite que esté a media hora de Jaén, a menos de una hora de Granada y Córdoba y a dos horas cortas de Málaga y Sevilla.
En Alcaudete la historia se respira por todos sus rincones. Su caserío se derrama en forma de anillo por la ladera del cerro, abrazando sus dos edificios más insignes: la Iglesia de Santa María la Mayor y el Castillo Calatravo, desde el que se divisan sus ricas tierras de olivar y huertas. Cuenta con tres aldeas: La Bobadilla, Los Noguerones y El Sabariego, donde el blanco de sus casas sobresale entre el verde del olivar.
El casco urbano de origen medieval, cuenta con un importante patrimonio arquitectónico pues la villa tuvo una gran expansión entre los siglos XVI al XVIII, construyéndose gran cantidad de edificios civiles y religiosos de muy diversos estilos, que engalanan y embellecen las calles de su casco histórico.
Su paisaje está determinado por fuertes pendientes y áreas de vega en torno a cursos fluviales, entre la campiña del Guadalquivir y las Sierras Subbéticas, lo que condiciona el tipo de cultivos predominante: las huertas y un "mar" de olivos. En su término se encuentran las reservas naturales de la Laguna Honda y La Laguna del Chinche, complejo endorreico de gran interés ecológico por la avifauna que lo habita (malvasía, flamenco, ánade real, calamón…).
Por su término municipal discurre la Vía Verde del Aceite y está integrado en la ruta de "Castillos y Batallas", así como en la del Califato, perteneciente a las Rutas Legado Andalusí.
El casco urbano de origen medieval, cuenta con un importante patrimonio arquitectónico pues la villa tuvo una gran expansión entre los siglos XVI al XVIII, construyéndose gran cantidad de edificios civiles y religiosos de muy diversos estilos, que engalanan y embellecen las calles de su casco histórico.
Alcaudete conjuga a la perfección un rico patrimonio Histórico-Cultural y un extraordinario Patrimonio Natural. El visitante que se acerca a nuestra ciudad puede disfrutar de hermosos paseos en plena naturaleza a escasos minutos de distancia.
Rodeado por un cinturón montañoso, Alcaudete es el lugar ideal para practicar deportes como senderismo o parapente.
Dentro del término municipal de Alcaudete, existen dos espacios naturales protegidos: la reserva natural de la laguna del Chinche y de la laguna Honda (lagunas naturales de carácter endorreico).
Las mayores alturas localizadas en el municipio son: la Sierra Ahillo con 1.455 m, Morrón Redondo con 1.020 m, Morrón Largo con 957 m, el Cerro de los Santos con 831 m, la Sierra de la Caracolera (de Codes) con 1.285 m, la Sierra de San Pedro con 1.043 m, Caniles con 839 m, Torre Maestra con 812 m, la Sierra Orbes con 787 m, Calvario con 688 m, Villodres con 615 m, la Sierra Chircales con 1.205 m y Cerro Utrera con 979 m
En Alcaudete las plantas aromáticas tienen gran importancia por su empleo familiar: (condimentos para la comida, embutidos, etc.) Entre éstas destacan: tomillo, romero, hinojos, etc. Existen también otra serie de plantas que en cierto modo son rentables como la encina (alimentación de cerdos); zarzales (productores de moras blancas o rojas, que son frutos muy apreciadas en Alcaudete); arbulagas (caracterizada por su gran cantidad de espinas, que hace casi imposible el paso entre ellas); el acebuche (especie de olivo cuya fruta es la aceituna, pero en reducido tamaño, y que se utiliza este fruto como cebo para la caza de ciertas aves)
Los animales salvajes más característicos de Alcaudete son: el tejón común, que viven en casi todo el término municipal (Sierra Orbes, Ahillos, Chaparral, etc.), el erizo que también es común en todas las zonas de Alcaudete y que es especialmente abundante en Los Noguerones, el gato montés, del cual se encuentran cada vez menos ejemplares en Alcaudete, calculándose que viven entre 3 y 7 parejas, la mayor parte en la Sierra Ahillos y alguno en la Sierra Orbes, encontrándose en fase de extinción en el municipio. La liebre que se encuentra por todo el término de Alcaudete. Además de todos los animales nombrados en este apartado, merece una especial atención debido a su poca frecuencia, no solo aquí sino en toda España, las águilas reales que se ubican en Alcaudete en ciertas épocas del año, estableciéndose en la Sierra Ahillos y en la Sierra Orbes. También existen en Alcaudete halcones en grado muy reducido, pero en mayor número que las águilas, porque frecuentan una mayor extensión: Sierra Ahillos, Sierra Orbes, Los Morrones, Sierra de Chircales, etc.
Río Víboras. Nace en el casco urbano de Fuensanta de Martos teniendo al principio el nombre de Arroyo de Fuensanta, al cuál se unen otros arroyos, que al engrosar sus aguas le dan verdadero carácter de río.
Río San Juan. Nace en el término municipal del Castillo de Locubín, aunque su nacimiento no está muy claro, parece que nace en los montes Gracia y cerro Marroquí, cerca de Valdepeñas. Entra en el término de Alcaudete por el puente de Alcalá, continua por Saltobazos dejando a su izquierda la Torre de Ajos y otros parajes.
Fuente Amuña. Su caudal es muy irregular, tiene un caudal muy abundante con las lluvias y disminuye considerablemente en tiempos de sequía. De esta fuente toma parte de su agua el municipio para el abastecimiento público de Alcaudete, que antes tenía carácter privado. De ahí la importancia de esta fuente, que fue un factor decisivo para el establecimiento de Alcaudete en esta zona.
En Alcaudete, los restos de poblamiento más antiguos datan del Paleolítico y Neolítico, identificándose con campamentos situados en las sierras próximas. Su ocupación se remonta al siglo III a.C., como consecuencia de la colonización llevada a cabo por los íberos.
La romanización de la zona queda suficientemente demostrada por la presencia de decenas de asentamientos rurales. A esta época pertenece el sarcófago paleocristiano de época de Constantino, del siglo IV, hallado en las huertas en torno a la calle Torres Ortega a finales del siglo XIX y conservado hoy en el Museo Arqueológico Nacional.
Los musulmanes la llamarán hisn al-Qabdaq o al-Qibdaq, adscrita a la Cora de Ilbira (Granada), formando parte de su estructura defensiva junto con otros castillos y atalayas distribuidas por todo el territorio. Tras el triunfo de ‘Abd al-Rahman III y la implantación de su política de islamización, Alcaudete se convirtió en la cabecera de un distrito administrativo (Iqlim), bajo la tutela de los funcionarios representantes del Estado Omeya, cuya labor principal era el control del territorio y la recaudación fiscal de la comarca.
Fue conquistada en 1246 por Fernando III y cedida a la Orden militar de Calatrava, convirtiéndose el punto más avanzado de la frontera cristiana con el Reino Nazarí de Granada. Los Calatravos llevaron a cabo profundas reformas en el alcázar almohade, no solo para adecuarla a la vida conventual de los freires, sino para potenciar su carácter de infranqueable o inexpugnable.
En 1312, tanto la fortaleza como la villa pasan a formar parte de las tierras de realengo y desde entonces muy ligada a la familia Fernández de Córdoba y Montemayor. Alcaudete se convierte en Señorío en 1385 y posteriormente, en el s. XVI, Carlos V lo transforma en condado.
La villa tuvo una gran expansión entre los siglos XVI al XVIII, construyéndose gran cantidad de edificios civiles y religiosos de muy diversos estilos, que engalanan y embellecen las calles de su casco histórico.