Oficina De Turismo
C/ Joaquín Payá, s/n
Municipio perteneciente a la comarca Sierra de Segura, dentro del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Eminentemente forestal y llena de lugares de interés paisajístico.
Este municipio tiene la particularidad de encontrarse dividido en dos enclaves: uno suroriental, en el que se encuentra la población de Orcera, y otro en la zona noroccidental de la comarca, limítrofe con la provincia de Ciudad Real.
Los terrenos cultivados se sitúan en el oeste del término municipal. La localidad se encuentra escondida en las faldas del monte Peñalta, con un entramado urbano y un casco medieval excelente.
La actividad económica depende del olivar, de la industria almazarera, de la caza, de los aprovechamientos forestales y del turismo, ya que es puerta de entrada al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
Entre su patrimonio histórico destacamos: la iglesia Parroquial de la Asunción, las Torres de Santa Catalina, La fuente de los Chorros y su Casco Antiguo, entre otros.
El término municipal de Orcera tiene 126 km2 y tiene la particularidad de que se encuentra dividido en dos enclaves:
Orcera, debido a su emplazamiento en el Parque Natural más grande de España tiene muchas zonas pintorescas y parajes interesantes, entre los que hay que mencionar Armujo, con una enorme piscina fluvial, Los Estrechos, la cascada de la Hueta, Laguna de Orcera y el río Madera.
El núcleo de población se halla a 795 m. sobre el nivel del mar, en la ladera del cerro de los Villares.
La población se concentra en el núcleo principal o capital municipal, el resto lo hace en pequeñas aldeas o cortijadas: La Hueta, La Marañosa, Linarejos, Los Arroyos y Valdemarín. Algunos de ellos, como Linarejos, completamente abandonadas.
Un espacio con multitud de ecosistemas en los que se integran infinidad de especies que conforman su rica y variada fauna: desde las aves rapaces, las carroñeras, las especies cinegéticas, tanto de caza mayor como menor, los peces, anfibios, reptiles, así como la avifauna característica de la vegetación de ribera existente junto al cauce de arroyos y ríos.
Sin duda, un auténtico paraíso donde la naturaleza parece recrearse. Resulta casi obligatorio establecer un contacto directo con alguno de los parajes maravillosos que esconde este territorio, donde además de observar “in situ” tanto la vegetación como la fauna, podremos deleitarnos con unas fabulosas panorámicas de la sierra y de la campiña jienense.
Se ha constatado que durante el Neolítico los valles de los ríos como el Guadalimar estuvieron muy poblados, con centros de altura como el Cerro de la Atalaya y el Peñón Utrero, con abundantes restos fortificados y sitios de posición más baja, como el Cerro de la Coja. Las primeras noticias que tenemos de Orcera se remontan a fechas anteriores a la Edad de Bronce. En el período íbero se vuelve a tener noticias de una pequeña ocupación, que aumentará durante la estancia de los romanos. Se han encontrado restos íberos y romanos.
En la época islámica, Orcera era una pequeña alquería situada junto al río Orcera. A partir del siglo XI, y ante el peligro de los ejércitos castellanos de los siglos XII y XIII, Orcera y el resto de alquerías levantaron recintos defensivos. En el municipio se conservan las tres torres de Santa Catalina. Fue conquistada en 1230 por tropas del alfoz de Alcaraz de la actual provincia de Albacete y perteneció hasta 1258 a esta jurisdicción de Alcaraz, pasando en esta fecha a formar parte del Común de Segura y su tierra por un privilegio del rey Sancho IV, que se conserva en el Archivo Histórico Nacional. Será donada en calidad de arrabal de Segura a la Orden de Caballería de Santiago, dueña entonces de Segura.
En el paraje conocido como el “Convento” existió el monasterio franciscano de Nuestra Señora de la Peña, en el que se reunieron en 1580 los procuradores de las villas del común para elaborar las “Ordenanzas del Común de la villa de Segura y su tierra”, que tenía como finalidad guardar, conservar y administrar los montes de Segura.
Estas ordenanzas fueron confirmadas por Felipe II y estuvieron en vigor hasta 1744, fecha en la que se creó la Provincia Marítima de Segura, cuya sede y ministro residían en Orcera, que seguía siendo arrabal de Segura de la Sierra. En 1836 se suprimió esta provincia marítima, y al año siguiente, 1837, Orcera se independizó de Segura de la Sierra pasando a ser villa independiente.