MUNICIPIOS

Descripción

Entre extensas llanuras de olivos verdes se vislumbra una noble atalaya en la que se encuentra Porcuna, un universo en piedra labrado a través de sus seis mil años de historia.

Canteros de todas las épocas grabaron en sus muros la huella de un pasado ilustre, dejando para la eternidad el eco de su maestría. En ella se modeló el conjunto escultórico de Cerrillo Blanco; se alzaron los sólidos cimientos de la romana Obulco; sirvió de custodia de un baluarte andalusí y fue emplazamiento de maestres y comendadores calatravos.

Su dorada piedra esculpida a mano luce con majestuosidad en monumentos y plazas que se abren al asombro de quienes la contemplan

Nuestra tierra, cambiante en apariencia, pero inalterable espíritu, ha viajado a través del tiempo envuelta en nombres que narran una misma esencia: Ipolca, Obulco, Bulkuna… Porcuna.

Hoy, Porcuna te invita a adentrarte en sus encantos, a perderte por sus calles serenas, a sentir la cercanía de su gente y a saborear, sin prisas, la verdad de su gastronomía. Porque aquí, cada piedra cuenta una historia y cada historia te espera.

Oficina De Turismo

Oficina de Información Turística

Plaza de Andalucía, 3

Tlf.: 953 545 130

oficinaturismo@porcuna.es

 

CÓMO LLEGAR

Información de contacto

953 544 004

953 544 606

ayuntamiento@porcuna.es

www.porcuna.es

Datos de interés

Zona turística: Sierra Sur y Campiña de Jaén

Distancia a la capital (km): 42

Altitud sobre el nivel del mar (m): 427

Extensión (Km²): 174,5

N° de Habitantes: 7.055

Gentilicio: Porcunenses

Código postal: 23790

CONTENIDO AUDIOVISUAL

Cultura

Yacimiento Íbero de Cerrillo Blanco

La pálida tonalidad de sus rocas da sentido al nombre de este pequeño cerro situado a dos kilómetros y medio del núcleo urbano de Porcuna: Cerrillo Blanco.  

Intervenido arqueológicamente durante los años 70 del pasado siglo, se delimita el proceso de utilización humana del yacimiento en tres momentos.

En primer lugar, durante el período tartésico, se distingue una necrópolis de inhumación fechada en torno al siglo VII a.C. En ella aparecen veinticuatro tumbas individuales y una sepultura de cámara doble.

De una segunda época, alrededor del siglo V a.C., es el mayor conjunto escultórico íbero del territorio nacional. Mil trescientos fragmentos entre los que se encuentran más de una treintena de esculturas. Destaca el guerrero de la doble armadura, símbolo por antonomasia del mundo íbero en general.

Por último, la necrópolis siguió utilizándose para tales fines desde el siglo V a.C. hasta el siglo I a.C., cambiando el primigenio rito de inhumación por el rito de incineración. 

Anfiteatro Romano de Obulco 

El Anfiteatro Romano de Obulco fue uno de los mayores edificios de espectáculos de la Hispania Romana, ejemplo de la enorme magnitud que alcanzó la antigua polis de Ibolca-Obulco. Fue la mayor de las ciudades de la Iberia protohistórica y romana en época de Julio César.

Este anfiteatro muestra la imponente realidad arqueológica del Municipium Pontificiensis Obulconensis en el siglo I a.C., momento en el que fue levantado a unos quinientos metros de las murallas.

Tras la última gran intervención de este anfiteatro colosal, sus monumentales restos, de más de una hectárea de superficie, se han conseguido dimensionar e integrar en armonía con el barrio existente, permitiendo a sus visitantes pasear por un gran tramo de la fachada sur con sus imponentes contrafuertes de sillares almohadillados al estilo helenístico, ver las puertas y vomitorios, las vías de acceso exteriores y los grandes derrumbes de bloques ciclópeos, para después poder entrar a las cáveas o gradas, y bajar desde el muro del podio al espacio de la arena y carcer, donde apreciar las dimensiones y panorama que vieron  los antiguos gladiadores que combatieron en los munera o juegos.

Cisterna Romana de La Calderona 

La Cisterna Romana de La Calderona es un colosal complejo hidráulico subterráneo del Municipio Pontificiense de Obulco, destinado a almacenar agua, que lleva más de dos milenios en uso y que ha llegado hasta nuestros días en excepcional estado de conservación.

Fue redescubierta accidentalmente por uno de los vecinos de las tres viviendas contemporáneas que se disponen sobre ella y destinada a refugio antiaéreo en la Guerra de España de 1936. En origen fue un gran depósito de agua público con varios caños de recogida de aguas pluviales y tres pozos de captación.

El proyecto se ha completado construyéndose un edificio contemporáneo de acceso mediante rampas al complejo y con la excavación de aproximadamente 500 m² del extenso barrio romano de poniente, donde se han exhumado parte de una calle enlosada transversal, tres casas organizadas en torno a patios, una tienda y un matadero-carnicería, que permiten calificar esta manzana del barrio, como un sector artesanal y comercial de la ciudad.

Torre de Boabdil 

En una época de invasiones y conquistas, durante el Medioevo, dos nombres expresan una misma realidad. La musulmana Bulkūna y la cristiana Porcuna conviven y comparten un mismo territorio.

Sobre los restos de un baluarte andalusí, que a su vez se erigía sobre vestigios romanos, se fortifica el Castillo de Porcuna con nuevas defensas para ser convertido en alcázar cristiano.

Diez son las torres que componen el recinto amurallado del castillo y una de ellas, la última en construirse, la que se mantiene hasta nuestros días. La Torre Nueva fue levantada durante la primera mitad del siglo XV por precepto del caballero calatravo don Luis de Guzmán.

Es llamada, también, Torre de Boabdil por lo acaecido en 1483 cuando el último sultándel Reino Nazarí de Granada, Boabdil, es trasladado como prisionero a dicha torre tras ser apresado en la Batalla de Lucena.

La torre es de base octogonal, alcanza los 28 metros de altura y tiene forma ochavada. Su interior, de dos plantas y una terraza, albergará las salas de época medieval del Museo Arqueológico Municipal Obulco.

Iglesia de Santa Ana 

Los primeros datos que se poseen de la ermita de Santa Ana son de finales del siglo XV aunque se desconoce su origen exacto, pudiéndose remontar a finales del siglo XIII.

Santa Ana se traza como una ermita de una nave, con varias dependencias anejas como la casa de la santera y algunos corrales. Durante los siglos posteriores seamplia y consolida el conjunto hasta que en el siglo XIX se cierra al culto. En el siglo XX, el inmueble es vendido a la familia Juárez para su uso como horno de pan.

La reciente intervención llevada a cabo por el Ayuntamiento de Porcuna ha supuesto la restauración y recuperación volumétrica del edificio original. Estos trabajos han sacado a la luz importantes hallazgos: unos pavimentos singulares, numerosos enterramientos o pinturas murales en la zona del altar.

Actualmente, la antigua iglesia de Santa Ana se ha convertido en Centro de Recepción de Visitantes. 

Carnicerías Reales 

Se trata de uno de los edificios, el más modesto, que aparece mencionado ya en el siglo XV junto a la organización de la plaza: las carnicerías de la villa, la Iglesia Mayor y el Cabildo.

Las Carnicerías Reales, denominadas así por el control que tenía la Corona sobre la carne, abastecieron de vacuno y ovino a la población durante más de quinientos años, desde la Edad Media hasta la Segunda República.

A partir de este momento se ubica en el edificio la biblioteca de la ciudad y, además, se realizan allí las funciones de bolsa de trabajo, para ser, antes de su restauración, Juzgado Comarcal.

En 2015 fue inaugurado este espacio tras la rehabilitación y puesta en valor que el Ayuntamiento de Porcuna llevó a cabo, albergándose, allí, los servicios municipales de Archivo Histórico y Oficina de Información Turística.

Pozos íberos, atarjeas romanas, pavimentos de las carnicerías o una de las torres del Castillo de Porcuna, son algunos de los vestigios que pueden apreciarse en el interior del edificio. Merece, además, la atención detenerse a observar su fachada inclinada testimonio del terremoto de Lisboa de 1755.

Pósito Real de Carlos IV. Ayuntamiento 

En la plaza de Andalucía fue construido en plena Ilustración por orden del rey Carlos IV en 1798 el Pósito Real, es decir, un almacén público de grano para el consumo y la siembra. Se trata de un edificio funcional de fachada de sillería con hermosa portada clasicista, el cual consta de tres naves, una central principal y dos laterales, separadas por arcadas de piedra sobre las que descansa la cubierta. Al edificio se accede tras ascender por una escalinata, elemento que permite poder generar un nivel inferior o galería de ventilación.

Tras la contienda de la Guerra Civil el edificio quedó arruinado por lo que hubo que realizar una importante reforma. Si bien las obras fueron dirigidas por Ramón Pajares Pardo, el proyecto se debe al arquitecto y Premio Nacional de Arquitectura José Luis Fernández del Amo, siendo este el primer proyecto que firmó.

En la actualidad, el edificio acoge la sede del Ayuntamiento de Porcuna. Destaca especialmente el amplio “patio de cristales”, un espacio luminoso que actúa como distribuidor de toda la planta baja y funciona, además, como sala principal de atención al público.

Galerías del Pósito Real de Carlos IV. Museo Arqueológico Municipal de Porcuna

Se trata de un espacio ubicado bajo el edificio del Pósito Real, actual Ayuntamiento. En su día fueron las galerías de ventilación y evitaban que la humedad alcanzase la cota del almacén de grano. En origen no tenían acceso directo desde el exterior, únicamente una trampilla de registro. Con el tiempo se abrieron varias puertas de entrada, lo que permitió que este lugar adoptara distintos usos, desde almacén de materiales de construcción hasta calabozo o taller de herrería.

Tras la importante reforma llevada a cabo en 2017, el espacio fue restaurado y abierto al público. Durante la intervención salieron a la luz restos arqueológicos de época romana y medieval, hoy integrados en el recorrido. Destaca especialmente el sistema de bóvedas empleado en su construcción.

En 2023 se incorporaron al conjunto dos salas museísticas que enriquecen notablemente la comprensión del pasado de Porcuna: una dedicada al mundo túrdulo y otra al periodo romano. Ambas ofrecen un recorrido claro y accesible por las culturas que dejaron una huella profunda en la antigua Obulco.

Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción

La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Porcuna, concluida a comienzos del siglo XX gracias a una suscripción popular, se levanta sobre el solar de la antigua Iglesia de Santa María la Mayor. El edificio, amplio y luminoso, presenta un estilo neorrománico-bizantino y se articula en tres naves cubiertas con bóvedas de crucería. La sacristía, adosada a la cabecera, pertenece al templo del siglo XVII y se conecta con la casa rectoral, que alberga la residencia del párroco, el archivo, el despacho y el salón parroquial.

Tras terminar la construcción del nuevo templo, se encargó a Julio Romero de Torres la pintura de la bóveda del ábside, donde el artista representó la Asunción de la Virgen, rodeada de un coro de ángeles. La obra impresionó tanto que se le solicitaron dos nuevos murales para las capillas del crucero. En una de ellas plasmó La Santa Cena, mostrando a los apóstoles atentos al momento en que Jesús instituye la Eucaristía. En la otra, representó a La Sagrada Familia en un sereno atardecer, con el Niño Jesús en brazos de María y la presencia silenciosa de San José. Además, el templo conserva cinco obras más del pintor: un óleo de San Juan Bautista en oración y cuatro lienzos de los evangelistas situados en las pechinas del crucero.

Casa de la Piedra 

Resumen de la artesanía milenaria de la piedra en Porcuna. El cantero y marmolista Antonio Aguilera Ruedas (1896-1980) la construyó a mitad del siglo XX durante 30 años con considerable esfuerzo personal y firme maestría.

Su extravagante y ecléctica combinación de soluciones, técnicas y decoraciones exaltan el trabajo de la piedra. Llaman la atención sus personales e inusuales explicaciones que retratan de manera insólita la compleja trayectoria paralela entre edificio y autor.

En agosto de 2018 fue reinaugurada tras las reformas que el Ayuntamiento de Porcuna realizó. Después de un importante trabajo de limpieza y restauración de la piedra se elige un sofisticado sistema de iluminación para sacar toda la belleza a la artesanía de la piedra. Paralelamente, un extenso juego de rampas, construidas en hormigón de mármol, da acceso a un ascensor de cristal, único elemento disonante pero que permitirá la accesibilidad a la totalidad del inmueble.

Naturaleza

El entorno natural de Porcuna conforma un patrimonio medioambiental singular, modelado por miles de años de historia, por un clima mediterráneo marcado y por la presencia constante del olivar como elemento identitario del paisaje.

Descripción geológica

El municipio se asienta sobre amplias formaciones margosas del Mioceno Medio-Superior, configurando un relieve homogéneo y suavemente ondulado, caracterizado por lomas y colinas redondeadas. De manera puntual afloran espolones y salientes rocosos de litología areno-calcárea, más resistentes a la erosión.

Edafología

Los suelos del término municipal son, en su mayoría, calizos y poco o medianamente evolucionados. Predominan las margas claras, con perfiles poco profundos pero fértiles, y un pH ligeramente básico que favorece el desarrollo de cultivos característicos de la Campiña.

Climatología 

El clima de Porcuna es mediterráneo continental-templado. La temperatura media anual ronda los 17°C y la precipitación alcanza los 563 mm, con marcadas irregularidades interanuales y prolongados periodos de sequía. Los inviernos son templados, con máximas diurnas cercanas a los 13 °C, mientras que en verano se alcanzan fácilmente los 40 °C, con lluvias escasas.

Hidrogeología e hidrología

El municipio se asienta sobre dos acuíferos: el acuífero de Porcuna, que ocupa casi toda la extensión municipal, y el acuífero Aluvial del Guadalquivir, localizado al norte. El término se integra en la cuenca hidrográfica del Guadalquivir, y sus cauces principales son el arroyo Salado, que cruza el municipio de suroeste a noroeste hasta desembocar en el Guadalquivir, y el arroyo del Saladillo, su principal afluente.

Flora y vegetación

Porcuna se integra en la región Mediterránea, y presenta un clima seco con temperaturas suaves en invierno y veranos calurosos.

El olivar constituye hoy el agrosistema dominante y un verdadero monocultivo que ocupa prácticamente todo el territorio, aunque también persisten áreas con especies herbáceas de carácter natural. Porcuna alberga, además, cuatro especies endémicas de gran valor biológico: Hispalense, Bético, Mediterráneo Iberoatlántico-Magrebí y Bético-Magrebí.

Fauna

La actividad agrícola condiciona la disponibilidad de hábitats, pero el olivar ofrece una cubierta vegetal que permite la presencia de una fauna diversa. Aves, pequeños mamíferos, reptiles e invertebrados encuentran en este ecosistema un espacio propicio para su alimentación y refugio.

En él podemos observar especies como: el verdecillo y el verderón; y en invierno la curruca capirota, el petirrojo y el zorzal común.

La biodiversidad del olivar aumenta mucho cuando junto a él aparecen arroyos con bosques de ribera o linderos de matorral mediterráneo, constituidos por carrizos, adelfas y tarajes. Y así nos encontramos con: gorriones, pinzones, jilgueros, ruiseñores, cogujadas, codornices y cornejas. Anfibios: sapo común, rana verde, salamandra; reptiles: culebra bastarda, lagarto y lagartijas; mamíferos: liebres, conejos, zorros, tejones, jinetas…

 

Muy recomendables algunos parajes en los que contemplar la naturaleza que hemos descrito en ese apartado:

  • Paseo de Jesús. Estamos ante el gran jardín de Porcuna. Se trata de un extenso parque público con una gran arboleda construido a finales del siglo XIX. Es el centro de la vida lúdica y social de la ciudad ya que en él se dan cita las importantes fiestas de Porcuna, desde la Feria Real hasta la Feria del Aceite. Este importante espacio verde con innumerables especies botánicas está poblado de monumentos o elementos singulares del patrimonio de la ciudad, tales como la iglesia de Jesús, la casa de la Piedra o el importante mirador de la redonda, un lugar desde el cual se pueden divisar el bellísimo paisaje del olivar, así como diversos pueblos vecinos de la campiña hasta la sierra Subbética de Córdoba y Jaén.
  • Llano de Alharilla. La aldea de la Alharilla situada a tan solo 4 km de Porcuna se caracteriza por un amplio llano rodeado de antiguas caserías de olivar, muchas de ellas hoy convertidas en acogedoras casas de recreo. Una frondosa arboleda ofrece sombra y frescor, creando un entorno ideal para el descanso y la convivencia. Además, el espacio cuenta con un merendero, lo que lo convierte en un lugar idóneo para el esparcimiento familiar o para disfrutar de una jornada de campo en plena naturaleza.
  • Pilares y aljibes. Los actuales pilares tienen su origen en las fuentes o manantiales cuyas aguas fueron canalizadas en tiempo y fecha antiquísima, quizás protohistórica, para recogerla en receptáculos, los pilares, a fin de tenerla disponible para que los ganados pudieran abrevar con facilidad, para utilizarla en lavaderos o en albercas para el riego de las numerosas huertas que en su cauce se establecieron. Tomando como hilo conductor los pilares y fuentes, se puede realizar una ruta senderista recorriendo y visitando: el pilar de La Galga, María Cotilla, la Fuente Grande, la Fuente Chica, el Tío Pavo y la Fuencaliente, entre otros.

 

Fiestas y Eventos

Cabalgata de Reyes (5 enero). La noche del 5 de enero, las calles de Porcuna se llenan de magia e ilusión por la venida de Sus Majestades los Reyes de Oriente. Una diversa variedad de carrozas, desfiles y música hacen brillar, aún más si cabe, esta noche tan especial.

Día de Andalucía (28 febrero). El Día de Andalucía, fiesta autonómica, se celebra en Porcuna un acto institucional en el que el Ayuntamiento realiza la Concesión de Honores y Distinciones a distintas personalidades relacionadas con esta ciudad.

Carnaval (febrero). Su tradición en esta localidad se remonta a los albores del siglo XX, aunque ha sido más recientemente cuando ha cobrado especial relevancia. Por un lado, en el Cine-Teatro “María Bellido” tiene lugar una Gala de Carnaval en la que las letras y acordes de diferentes agrupaciones carnavaleras se entremezclan con los ritmos de tres por cuatro de las murgas locales. Por otro, durante la tarde del sábado de carnaval, se realiza un espectacular pasacalle en el que cientos de personas se dan cita para mostrar el elaborado trabajo llevado a cabo durante meses. El color, la música y el baile lo inundan todo, y la diversión se apodera de todos aquellos que se animan a contemplarlo.

San Benito, Patrón de Porcuna (21 marzo). La devoción a San Benito en Porcuna se remonta al siglo XIII y tenemos constancia de que tal día se realizaban funciones religiosas desde el siglo XVI. Por tanto, no es de extrañar, que la veneración al Santo Patrón esté tan arraigada entre sus vecinos. El 21 de marzo de cada año, se lleva a cabo una solemne celebración de la eucaristía en su honor y posterior procesión de la imagen, la cual está acompañada por las bandas de música locales.

Semana Santa. Durante la cuaresma, Porcuna se llena de tradición y solemnidad. Las calles de Porcuna conforman un marco excepcional para el procesionar de sus cofradías que, con su saber estar, nos trasladan a un ambiente único de sobriedad, devoción y belleza. Diez son las cofradías y hermandades que procesionan en Porcuna desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección.

San Marcos (25 abril). En honor a este evangelista, se celebra una fiesta religiosa y posterior procesión para finalizar con una verbena popular del mismo barrio al que da nombre. Cabe destacar la curiosa tradición de los “Chiscos de San Marcos”. Se trata de la realización de hogueras que tradicionalmente se encendían en plazas y altozanos, con maderas y enseres viejos que se desechaban y que los más jóvenes apilaban para su posterior quema. Esta tradición se realizaba con la finalidad de invocar a San Marcos Evangelista para que trajera lluvias beneficiosas para la agricultura. En la actualidad, junto a la ermita se sigue realizando una de estas hogueras.

Cruces de Mayo (primer fin de semana de mayo). En diversas plazas, calles y barrios del pueblo, engalanados con esmero para la ocasión, se alzan las tradicionales Cruces de Mayo, una festividad que inunda cada rincón con un aire festivo y lleno de color. Las calles se visten de motivos florales y detalles costumbristas, auténticos reflejos de la vida y las tradiciones del lugar, mientras los vecinos, con dedicación y orgullo, compiten por crear la cruz más hermosa y llamativa.

Romería de Alharilla. Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.  El segundo domingo de mayo tiene lugar en Porcuna una de las romerías más importantes de Andalucía, la que se celebra en honor a la Santísima Virgen de Alharilla, Patrona y Alcaldesa Perpetua de la localidad. La semana previa, el municipio se engalana y sus calles se llenan de gente para festejar la festividad en honor de su patrona. Destacan, entre otros, el espectacular paseo de caballos, en la tarde del sábado, con jinetes y carruajes que desfilan por las calles principales. El domingo, día grande, miles de devotos y romeros se congregan para vivir un día de profunda fe, culminado con la ansiada procesión de la Virgen, llevada en andas entre pétalos y plegarias.

Bervena de San Benito (11 julio). San Benito de Nursia, patrón de Porcuna y de Europa, cuenta con una segunda festividad en julio en la cual, tras la fiesta religiosa, tiene lugar una verbena popular en el barrio con su mismo nombre.

MiaqueFest (primer fin de semana de agosto). Se trata de uno de los mayores festivales musicales de la provincia de Jaén. Con un espíritu abierto y diverso, el festival no se centra en un estilo musical concreto, sino que da cabida a un amplio abanico de géneros en el que se conjugan figuras consolidadas del panorama musical nacional con otras que empiezan a despuntar.

San Lorenzo (10 agosto). Tras la celebración de la Santa Misa tiene lugar la procesión de San Lorenzo por las principales calles de la localidad. Posteriormente se celebra una de las verbenas populares con más raigambre de Porcuna.

Feria Real (septiembre). La llamada "Feria Real" unió la devoción por San Benito y la Virgen de la Soledad, intercesores milagrosos ante una gran tormenta, con la tradición de celebrar una feria de ganado anual otorgada por la reina Isabel II al Ayuntamiento de Porcuna. En la actualidad, se celebran estas fiestas en los primeros días del mes de septiembre y cabe destacar su Besana Flamenca, Porcuna Electronic Night, la noche joven con actuaciones musicales o el desfile de gigantes y cabezudos.

Feria del Aceite (último fin de semana de octubre). Se trata de una festividad celebrada en torno al aceite de oliva, principal motor económico de la localidad, que tuvo su orien en el año 2007. En la Feria del Aceite de Porcuna se encuentra una amplia exposición de maquinaria agrícola, numerosos puestos donde degustar la gastronomía típica, puestos de artesanía, conferencias, catas de aceite... Todo ello clausurado el domingo con la degustación del tradicional hoyo de pan con aceite de oliva virgen extra y aceituna cosechadas en nuestra tierra.

 

Historia

Historia

Los orígenes de Porcuna se remontan a un grupo de aldeas del Neolítico Final localizadas en su entorno. En la Edad del Cobre (III milenio a.C.) la zona se convierte en un centro nuclear de la Campiña. Las investigaciones arqueológicas han descubierto en el cerro de los Alcores una de las fortificaciones más antiguas documentadas en el Alto Guadalquivir, con doble cerco amurallado rodeado cabañas circulares. Otro poblado similar se encuentra en el cerro de Albalate y ambos se mantuvieron durante la Edad del Bronce (II milenio a.C.).

En los siglos VII y VI a.C. se conformó la cultura ibérica en estas tierras y así, en el cerro de los Alcores, aparece una nueva ordenación urbana, de trazado geométrico, con casas rectangulares de paredes de adobe que se alzan sobre zócalos de piedra, a veces estucados con barro. La zona mantuvo su condición de gran centro de la campiña y en esta época ibérica emergió una aristocracia con modelos políticos heroicos, al igual que otras regiones mediterráneas. Esta élite, para perpetuar su estirpe, representó sus hazañas y sus orígenes, legándonos de paso el maravilloso conjunto escultórico de los guerreros de Cerrillo Blanco, que ya son emblema de esta cultura. Estas esculturas estaban en un recinto sacro del cerro de los Alcores, pero poco después de su erección fueron enterradas en la necrópolis de Cerrillo Blanco.

La Obulco romana fue el origen de la actual Porcuna, confirmado por los hallazgos epigráficos y los textos de Plinio, Ptolomeo y Estrabón. Durante la república y el primer Imperio la ciudad tuvo gran importancia y disfrutó de cierta autonomía, ya que acuñaba su moneda.

Cuando la segunda guerra civil entre César y Pompeyo estaba a punto de concluir, estalló en la Península una sublevación encabezada por los hijos de Pompeyo. Ante esta situación, César se vio obligado a movilizar con rapidez a sus legiones hacia las zonas rebeldes. Las crónicas relatan que tardó tan solo 27 días en recorrer la distancia entre Roma y Obulco, un ejemplo de la impresionante capacidad logística del general.

Una vez en Obulco, César reorganizó y concentró allí a sus tropas antes de marchar hacia Córdoba, donde tendría lugar la célebre batalla de Munda. El triunfo en este enfrentamiento consolidó definitivamente su poder.

Otra información

Otra Información

Huella del Agua

La Huella del Agua es una ruta senderista por Porcuna y sus inmediaciones cuyo hilo conductor es el agua, es decir, el sistema hídrico en Porcuna desde tiempos pretéritos hasta la actualidad. Se propone, por tanto, un recorrido por el desaparecido depósito de agua de San Cristóbal y el actual de la calle Cabeza; las diferentes fuentes que aún se conservan (a las cuales se acudía para llenar los cántaros de agua) situadas en la Carrera de Jesús, en San Juan, en el llamado llanete Cerrajeros o en la plaza de la Cruz; la denominada calle El Albercón; María Bellido y su papel en la Batalla de Bailén (1808); la Cisterna Romana de la Calderona, así como los distintos pilares y aljibes ubicados, estos ya, fuera del casco urbano: la Fuencaliente, el Pilar del Tío Pavo, Fuente Chica y Fuente Grande, Lavaderos, el Pilar de María Cotilla, el Pilar de la Galga, el Pilar de los Camineros, el Vélez y el Pilar y arcón del Comendador.

Ruta de la Piedra

La Ruta de la Piedra propone un recorrido por uno de los elementos más singulares y definitorios de Porcuna: su piedra arenisca dorada. Esta roca, extraída de las canteras locales desde hace más de 6.000 años, ha sido el hilo conductor de la historia del municipio, pues con ella se han levantado los monumentos más emblemáticos desde época íbera hasta la actualidad.

La cantería en Porcuna es un oficio milenario que nunca se ha interrumpido. Ya los íberos de la antigua Ipolca–Obulco utilizaron esta piedra para sus esculturas, como las conocidas piezas del conjunto de Cerrillo Blanco, que muestran un dominio técnico extraordinario. En época romana, la arenisca local volvió a ser protagonista en edificios públicos, cimentaciones, elementos decorativos y conducciones hidráulicas. Más tarde, durante la Edad Media y la Modernidad, siguió empleándose en murallas, iglesias, casas nobles, espacios civiles y obras hidráulicas, convirtiéndose en la identidad material de la ciudad.

La ruta invita a conocer las canteras históricas, donde todavía hoy se extrae la piedra de manera artesanal, manteniendo técnicas que han pasado de generación en generación. Allí se puede observar cómo se corta, se talla y se prepara este material que ha dado forma a Porcuna durante milenios.