Naturaleza
Enclavado en la Sierra de Segura, el municipio de Santiago-Pontones, tiene una altitud media de 1.340 m., con una superficie de 684 km² que lo convierte en el segundo municipio en extensión de la provincia después de Andújar.
Su orografía escarpada que le impide su utilidad como tierra de cultivo, difiere con el resto de los municipios de la provincia, ocupando el olivar una extensión casi nula.
Por la altitud posee un clima de montaña, siendo mucho más frío que el resto de los municipios en todas las épocas del año y uno de los pocos donde las nevadas no son un acontecimiento extraordinario.
Santiago-Pontones, incluido totalmente en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, representa una de las zonas forestales más valiosas de España, tanto por su densidad como por su variedad de especies.
La zona de alta montaña está poblada por pino salgareño o laricio, sabinas, arces, acebos y espinos; en el valle del Guadalquivir acoge al encinar además del pino negral y en la zona intermedia abundan los densos pinares y los pastizales. Junto al cauce de los ríos y orillas de los pantanos se desarrollan los bosques de galería: chopos, abedules, sauces… que ponen una nota de color en el paisaje con el paso de las estaciones, de manera especial durante el otoño.
La fauna también es muy variada, en los bosques se observan con frecuencia grandes mamíferos como el jabalí, el muflón, el ciervo, gamo y la cabra montesa; pequeños mamíferos como el lirón, la nutria, la jineta y la ardilla común. Entre los reptiles destaca la lagartija de Valverde, endémica en la zona, y entre los peces destaca la trucha común.
Sin embargo, las aves son mayoría, motivo por el cual el municipio fue declarado Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA). Aquí podremos avistar rapaces de gran tamaño: buitre leonado, ratoneros, halcón peregrino, águilas de diferentes especies e incluso el quebrantahuesos.
También es fácil ver otro tipo de aves más pequeñas como el trepador azul, gateador común, carbonero garrapino, piquituerto, verderón, pinzón, zorzal, picapinos..., y cerca de los ríos y embalses, el mirlo acuático, lavandera cascadeña o el ruiseñor bastardo.
Los numerosos enclaves naturales que se dispersan por el término municipal son los mejores espacios que nos ofrecen la mejor información para apreciar el paisaje, la morfología del terreno, así como la fauna y flora de este municipio. Entre los que destacamos:
- Pico Banderillas. Una cumbre de casi 2.000 m. de altitud (1.993 m.) desde la que podemos contemplar bellas panorámicas del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.
- Nacimiento del Segura. En el interior de la peculiar crestería calcárea de Sierra de Segura, a 1.410 m. de altitud, surge un manantial de agua cristalina conocido como Nacimiento del río Segura. A lo largo de su recorrido en sentido noroeste se dirige al Mediterráneo y recoge las aguas de los ríos Madera, Zumeta y Tus. En su entorno hay una zona recreativa rodeada de un bosque de galería. Se encuentra a 22 km. al oeste de Santiago de la Espada.
- Pino Galapán. Es un impresionante monumento natural, un pino laricio de 40 m. de altura y más de cuatro siglos de edad y son necesarios cuatro adultos para poder rodear su tronco con los brazos extendidos.
- Salto de los Órganos. Junto al nacimiento del río Borosa, la central eléctrica de Los Órganos presenta un bello paisaje que contiene todos los elementos típicos del Parque Natural. Destaca el entorno geológico, constituido por formaciones calcáreas de inusitadas formas que provocan grutas y cuevas de gran belleza.