Oficina De Turismo
Punto de información en Torredelcampo Jaén
Patronato de Cultura, Quinto Centenario, s/n
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Torredelcampo es un municipio que se encuentra situado a 11 km. al noroeste de la capital de la provincia. Posee un paisaje característico en el que contrastan las formas suaves y alomadas de la campiña con los relieves abruptos y accidentados de la sierra. Posee una extensión de 182 km2, con una altitud media de 640 m. sobre el nivel del mar y presenta el paisaje típico de la Campiña, salpicado de los típicos cortijos andaluces.
Su situación geográfica estratégica, al borde de la autovía A-316, que conecta Jaén, Córdoba, Madrid y Granada, le confiere un papel determinante en el desarrollo económico y social de la comarca. En el sector primario, sobresale el cultivo del olivar, situándose entre los diez primeros municipios de la provincia en la producción de aceite de oliva. El 90% de la superficie del municipio se encuentra cultivada.
El polígono de “Los Llanos” acoge importantes industrias de tecnología informática, confección, mecánica, madera, tapicería, ferralla… El sector de la construcción es el que da ocupación a muchos torrecampeños que se desplazan diariamente a Jaén para trabajar.
El sector de los Servicios, comercio, bares, restaurantes, transporte, educación, sanidad… alcanza al 47, 9% de la población ocupada.
Muchas familias del municipio se han dedicado durante años al sector feriante. Tradición que ha pasado de padres a hijos. La localidad se caracteriza porque gran parte de la población se dedica a este oficio
Desde un punto de vista agrícola, las cosechas de aceituna suponen una inyección de renta importante para las economías familiares.
Torredelcampo cuenta en la actualidad con unas perspectivas extraordinarias para seguir progresando en el futuro.
Cuenta con dos pedanías: Garcíez y Megatín.
En su patrimonio monumental hay que destacar: Parroquia de San Bartolomé, Ermita de Santa Ana, Castillo del Berrueco, Torre de la Muña, Torre Olvidada y la Torre de la Aldehuela.
El término municipal de Torredelcampo presenta un patrimonio arquitectónico antiquísimo destacando los siguientes enclaves, que pertenecen a la Ruta arqueológica de los Torreones (ruta en bicicleta).
La flora del término está dominada por el olivo, localizado en un gran porcentaje de las tierras del municipio. También existe vegetación autóctona del bosque mediterráneo en las zonas de sierra, donde vemos especies como: la encina, coscoja, jara blanca, cornicabra, quejigo y abundante número de plantas aromáticas como la lavanda, el romero o el tomillo.
La fauna está integrada en su mayoría por animales de tamaño mediano o pequeño. La gran fauna vertebrada asociada a los bosques y matorrales resulta muy escasa en la actualidad por la transformación agrícola y por la persecución que sufrieron muchas especies. Los grandes mamíferos ibéricos: el oso, el lobo y el lince… desaparecían. Otras especies de gran valor natural como el águila real o el búho real aún mantienen algunas parejas.
Por lo que respecta a la fauna de menor tamaño, además de los invertebrados, resultan especialmente interesantes las aves insectívoras, por el papel ecológico que desempeñan. Pájaros como el mirlo, el zorzal, el petirrojo, la curruca… juegan un papel muy importante en el control de insectos para evitar posibles plagas dañinas.
Para los amantes de la naturaleza, Torredelcampo ofrece diversos recursos naturales para hacer rutas, recorrer la Vía Verde del Aceite o acercarse al espacio natural de la Bañizuela, ofrece unas vistas inigualables del paisaje de la Campiña y las sierras de los alrededores.
Vía Verde del Aceite. Se presenta como una nueva y atractiva oferta de turismo interior basado en el aprovechamiento y recuperación del viejo ferrocarril Jaén – Campo Real (Córdoba) como pasillo verde, ideal para la práctica del cicloturismo, senderismo y otros deportes en contacto con la naturaleza. Construido entre 1882 y 1893, este ferrocarril pertenece a la línea Linares- Puente Genil, y se dedicó durante gran parte del siglo XX al transporte de distintos metales procedentes de las minas de Liares y especialmente del abundante aceite de oliva producido en la comarca. Se cerró definitivamente en 1985, a viajeros y mercancías. Popularmente se denominaba “Tren del aceite”. El recorrido se inicia en el polideportivo “Las Fuentezuelas” de la capital jienense, continua por Torredelcampo, Torredonjimeno, Martos y concluye la parte jienense de la Ruta Verde, en el grandioso puente de hierro sobre el río Guadajoz, justo en la cola del pantano de Vadomojón, en el término municipal de Alcaudete.
Otro motivo para detenernos en Torredelcampo son sus múltiples y coloristas fiestas:
Otras celebraciones son:
Los primeros indicios de ocupación humana en tierras torrecampeñas se remontan al Calcolítico, según los hallazgos encontrados en yacimientos próximos al municipio.
Aunque los más importantes datan de la época Ibérica, concretamente en el Cerro Villargordo (Cerro del Pintado), tratándose de una red de asentamientos fortificados llamado “oppidum”.
Durante la ocupación romana se mantiene el esquema de poblamiento ibérico, con un abundante número de centros agrícolas, algunos de ellos considerados villae, como el de La Muña, Torre Olvidada, Cerro de San Antón, La Divina. El conjunto se complementaría con torres o asentamientos defensivos (Turres) de la que se conserva un ejemplo en el Cortijo Nuevo.
El origen del actual municipio estaría muy relacionado con los antiguos pobladores del oppidum ibérico de Cerro Miguelico. Asentamiento que, tras sufrir una profunda crisis, es abandonado en el siglo I y II d. C., trasladándose la población a la ladera noroeste y al actual solar de Torredelcampo, estableciéndose pequeños asentamientos orientados a la explotación agrícola de la zona irrigada (huertas).
Esta situación se mantiene hasta el asentamiento definitivo de los musulmanes en el siglo VIII. Durante el Califato Omeya (siglo X) el actual término se adscribe a dos de los principales distritos fiscales, los Aqalim de Martus (Martos) y Yayyan (Jaén).
Esta pequeña aldea, junto a otras, se consolida y fortifica durante el periodo Almohade, debido a la proximidad de la frontera con los territorios cristianos.
Tras la conquista por Fernando III “el Santo”, queda integrado en los territorios de realengo bajo la jurisdicción de Jaén.
Una vez desarticulada la frontera con el reino de Granada, a finales del siglo XV, algunos municipios inician los trámites para segregarse del dominio de los grandes concejos.
Será el caso de Torredelcampo, que es obligado por la Chancillería de los Reyes Católicos a permanecer bajo la jurisdicción de Jaén.
Los pleitos de segregación continuarían hasta el 10 de junio de 1804, fecha en la que consigue segregarse definitivamente, obteniendo el título de Villa de manos de Carlos IV.