MUNICIPIOS

Descripción

Vilches es un municipio situado al norte de Jaén, perteneciente a la comarca de El Condado, situado en las estribaciones de Sierra Morena. Las pedanías de Guadalén y Miraelrío forman parte también de él. 

Su término municipal está atravesado por los ríos Guadalén, Guarrizas y Guadalimar, que vierten sus aguas en los embalses de Guadalén, La Fernandina y Giribaile, respectivamente. 

Su paisaje, muy variado, posee un gran potencial turístico, destacando sus parajes de interés ambiental, embalses, dehesas de encinares, extensos olivares, tierras de cultivo, sin olvidar sus recursos cinegéticos y piscícolas. 

El patrimonio histórico-artístico es relevante. Destacan la iglesia de San Miguel, la ermita de la Virgen del Castillo, los restos de los castillos de Vilches y Giribaile, pertenecientes a la Ruta de los Castillos y las Batallas de Jaén, y yacimientos arqueológicos como Giribaile, de época ibérica. 

Información de contacto

953 63 00 75

turismo@vilches.com

www.turismovilches.com

Datos de interés

Zona turística: Sierra Morena/Sierras de Andújar y Despeñaperros
Distancia a la capital (km): 80
Altitud sobre el nivel del mar (m): 543
Extensión (Km2): 273
N° de Habitantes: 5086
Gentilicio: Vilcheños
Código postal: 23220

CONTENIDO AUDIOVISUAL

Cultura

De su patrimonio artístico hay que destacar: 

  • Iglesia de San Miguel Arcángel, esta iglesia data del último tercio del siglo XVI. La portada principal es sencilla y con un arco de medio punto. Aparece decorada con un escudo de piedra labrado en cantería, típico del Renacimiento y manierismo español. En un lateral tiene una portada con una imagen en azulejo de la Virgen del Castillo. La torre es de planta rectangular, que es poco habitual, y con decoración en relieve del campanario, similar al trabajo en ladrillo. El interior es de una sola nave y al fondo una bóveda de medio cañón con los escudos de armas del obispo Calderón. Sobresale el majestuoso retablo barroco del siglo XVIII, obra del escultor Diego de Briones, la capilla en la que se guardan los llamados “trofeos” de la batalla de las Navas de Tolosa (1212) y, en otra capilla, un lienzo del Juicio Final. 
  • Ermita-santuario de la Virgen del Castillo, se levantó en el siglo XVIII sobre la antigua iglesia de Santiago, en lo más alto del cerro del castillo. Alberga la imagen de la patrona de Vilches, que cada 14 de agosto, con motivo de las fiestas en su honor, es bajada en procesión hasta la parroquia de San Miguel. 
  • Castillo de Vilches, situado en un elevado cerro al que da nombre y desde donde se puede disfrutar de unas maravillosas vistas, se encuentra el castillo de Vilches. Un castillo fortaleza que desempeñó un papel muy importante como punto de defensa del alto Guadalquivir, sirvió de refugio para los habitantes del entorno ante el avance de las tropas cristianas durante la Reconquista y protagonizó célebres episodios bélicos, en la Edad Media, entre árabes y cristianos. Aunque sabemos que el cerro estuvo poblado desde la época de los íberos, los orígenes del castillo son inciertos. Apenas quedan vestigios de la fortaleza: un torreón esquinero, conocido como “Cubo de la Villa”, parte de otro torreón y un pasadizo con bóveda ligeramente apuntada de sillarejo. Con el paso de los años y la consolidación de la cultura cristiana, gran parte de las torres y partes de las murallas de los castillos se utilizaron para edificar pequeñas iglesias y ermitas. En el patio de armas se edificó la iglesia de Santiago, sobre la que, posteriormente, se construyó la ermita de la Virgen del Castillo. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985. 
  • Yacimiento arqueológico de Giribaile. Es un yacimiento arqueológico de gran importancia situado en las confluencias de los ríos Guadalimar y Guadalén, desde donde se puede disfrutar de excelentes panorámicas del entorno. De lo conocido hasta ahora, se sabe que albergaba una ciudad íbera, que algunos estudiosos asocian con Orisia, que fue destrozada en la segunda guerra Púnica, un santuario prehistórico, un cenobio paleocristiano o visigodo y un castillo almohade construido tras la batalla de las Navas de Tolosa.

Naturaleza

La zona norte del término de Vilches se extiende por Sierra Morena, con altitudes que alcanzan los 800 m. La vegetación en esta parte más elevada es muy variada y está asociada al bosque mediterráneo: encinares, alcornocales, quejigares. Existen también matorrales y zonas de plantaciones de pinos maderables. 

Más al sur, en las estribaciones de Sierra Morena, con altitudes que se sitúan entre los 400 y 500 m., predominan las superficies adehesadas y los pastizales. Con una orografía suave de constantes ondulaciones, donde predomina el olivar y también encontramos monte bajo con acebuchales y madroños. 

Aquí viven numerosas especies animales, como aves, mamíferos y artrópodos, fácilmente observables en su hábitat natural. 

Las zonas húmedas están alrededor de los embalses existentes (Guadalén, Girirbaile y Fernandina), en las riberas de los ríos Guadalén, Guadalimar y Guarrizas. Las orillas de los ríos y arroyos acogen mimbreras, tarays, adelfas y otras especies arbóreas como el chopo blanco o el álamo negro. 

Abundan los reptiles, destacando las poblaciones del galápago leproso en los ríos Guadalén y Guarrizas, así como la víbora de Lataste en la Sierra. También serán fácilmente observables águilas pescadoras y reales, buitres comunes y negros, búhos reales, linces, ginetas, tejones, etc. 

Fiestas y Eventos

Vilches es un municipio de arraigadas tradiciones, con festejos populares, tanto religiosos como profanos, que se desarrollan a lo largo del año y con actividades para todas las edades. 

  • San Antón, que se celebra el 17 de enero. Las calles se llenan de hogueras de ramas de olivo, que proceden de la poda de estos árboles, para homenajear al patrón de los animales. 
  • San Sebastián, patrón de Vilches, que se celebra el 20 de enero. Ese día el santo sale de su ermita para procesionar por las calles. 
  • Fiestas de carnaval, en las que participan los vecinos disfrazándose y cantando coplas burlescas (el Ayuntamiento premia a los mejores). Tienen lugar en el barrio de las Cuevas del Zahorí. 
  • Semana Santa. Una semana marcada por los actos religiosos y las procesiones desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección. 
  • Fiesta del Corpus Christi. Después de misa, en la iglesia de San Miguel, el Señor hará un recorrido por el pueblo acompañado por los niños/as de primera comunión. Es tradición pintar las calles utilizando serrín de varios colores para reproducir dibujos alegóricos al día del Corpus. 
  • San Gregorio, el 9 de mayo, en la barriada de los Mesones, se celebra una misa en la iglesia de San Gregorio. Al finalizar se reparten roscos de pan benditos y se traslada la imagen del santo a la iglesia de San Miguel. 
  • Fiestas patronales en honor de la Virgen del Castillo, el día 14 de agosto se realiza el traslado de la patrona desde su ermita hasta la parroquia, permaneciendo ahí hasta el 8 de septiembre. Al día siguiente, el 15, se celebra la santa misa en su honor y la ofrenda floral. Los festejos durarán cinco días, en los que habrá eventos deportivos, encierros, capeas, muestras gastronómicas y verbenas populares. 
  • Los campanilleros o aguilanderos de Vilches, son cuadrillas de vilcheños que, al llegar la Navidad, recorren las calles entonando sus estrofas. Cantan antiguos y sentidos villancicos. Es una tradición en la que se advierten reminiscencias árabes, tanto en sus melodías como en sus estrofas. El canto lo inicia un solista y el estribillo a coro. El acompañamiento es muy singular: guitarra, bandurria, laud, campanilla, triángulo, alpargata esparteña, reja de arado, cajón de madera, almirez y platillos. 

Historia

Historia

En el término municipal de Vilches se han inventariado cerca de un centenar de yacimientos arqueológicos. De la Edad del Cobre se ha encontrado el yacimiento de Santagón. La ocupación de este asentamiento debió finalizar a comienzos de la Edad de Bronce, cuando la consolidación de la actividad metalúrgica y la fertilidad de las tierras del entorno supusieron la aparición de pequeños poblados en la zona, algunos de ellos fortificados, como la Cañada de Malabrigo, Giribaile o Cerro Santo. Este asentamiento tiene la novedad de contar con una gran torre defensiva. 

En la etapa ibérica, Giribaile alcanzó relevancia, se controlaban desde aquí los centros metalúrgicos. El poblado presenta un trazado urbanístico definido por calles, casas y áreas públicas, delimitado por una gran muralla. De este periodo ibérico se han inventariado gran cantidad de asentamientos y pequeñas fortificaciones, entre ellos la primera ocupación del cerro del castillo. 

En la época romana se identifica a Vilches como Baesucci, según una lápida localizada en el cerro del castillo. El emperador Vespasiano le concedió el título de municipio. En Santagón se han encontrado restos de antiguas villas con mosaicos en las zonas nobles. 

También el pueblo visigodo se asentó en Vilches. Se ha encontrado un arquitrabe visigodo que se conserva en el Museo provincial de Jaén. 

Es en la época islámica cuando se consolida el actual emplazamiento de Vilches, siendo ocupado a partir del 711. Formó parte de al-Andalus durante cinco siglos, desde los primeros años del siglo VIII hasta el siglo XIII. Este largo periodo hace que Vilches sea una típica ciudad musulmana, de la que hoy podemos adivinar vestigios. A medida que avanza el siglo XII el castillo de Vilches se hizo muy vulnerable por la proximidad con Despeñaperros, por donde las tropas castellano-leonesas practicaban acciones de hostigamiento sobre las posesiones de al-Andalus. 

En 1212, los reyes cristianos de Castilla, Aragón y Navarra, vencen a los musulmanes en la batalla de las Navas de Tolosa. Tres días después, es conquistado el castillo y exterminada la población, lo que obligará a repoblar esta zona con habitantes de más allá de Sierra Morena. Los cristianos se quedarán en el castillo de Vilches y los musulmanes se replegarán a Giribaile.  

Será el rey Fernando III quien ceda el territorio de Vilches al Concejo de Baeza, hasta que Felipe IV, en 1627, lo libere y le conceda el título de Villa. 

Muy posteriormente, es reseñable la dotación de Vilches con estación ferroviaria, ya en 1900