Puerto de la Nava
Descripción
Desde Valdepeñas se sigue la carretera en dirección a Jaén. Pasada la gasolinera y un puente, arranca a la derecha un carril asfaltado que sube al Puerto de las Coberteras, punto de partida de la excursión.
NOMBRE DE LA RUTA
--
TIPO DE SENDERO
--
DIFICULTAD
--
DISTANCIA TOTAL (EN KILÓMETROS) --
-
Tramo de asfalto o cemento: --
-
Tramo de pista o camino forestal o rambla: --
-
Tramo de senda: --
-
Tramos de vía pecuaria: --
HUSO 30S
TIEMPO DE MARCHA ESTIMADO
TIPO DE FIRME
--
--
DIFICULTAD. VALORACIÓN SEGÚN MÉTODO MIDE
--
MEDIO
Severidad del medio natural
--
ITINERARIO
Orientación en el itinerario
--
DESPLAZAMIENTO
Dificultad en el desplazamiento
--
ESFUERZO
Cantidad de esfuerzo necesario
TIPO DE ACCESIBILIDAD
EPOCA DEL AÑO
SEÑALIZACIÓN
No
MÁS INFORMACIÓN
TÚNELES
VIADUCTOS METÁLICOS
PASARELAS METÁLICAS
PUNTOS DE AGUA
PONTONES
CASETAS DE GUARDAS BARRERAS
CASETAS DE GUARDA AGUJAS
CICLABILIDAD
ÁREAS DE RECREO O DEPORTIVAS CERCANAS AL SENDERO
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO
ENLACES A OTROS SENDEROS
REFUGIOS
RECOMENDACIONES
OTROS DATOS DE INTERÉS (ARQUITECTÓNICO O HISTÓRICOS-CULTURALES, GEOLÓGICO-ECOLÓGICO)
descripción Técnica
En la misma explanada del collado nacen dos carriles, el del lado izquierdo acaba en pocos metros en el cortijo Nuevo. Justo detrás de un abrevadero empieza la senda del Puerto de la Nava. El primer tramo de subida discurre debajo de los verticales farallones de la sierra de La Pandera, a través de un tupido bosque de chaparras y matorral mediterráneo.
Más adelante el arbolado da paso a una vegetación rala y espinosa. La altura ganada ya permite disfrutar de unas espléndidas panorámicas sobre el Embalse del Quiebrajano y las montañas que lo rodean. Entonces la senda se transforma en una preciosa vereda empedrada que se retuerce por la abrupta y áspera ladera. Franquea tres portillas de alambres que ponen límite a los pastos y a los municipios. Por último, la vereda, alcanza un altozano donde termina bruscamente después de 50 minutos de marcha.
La agresividad del terreno se pierde en esta allanada herbosa presidida por una corpulenta encina; es el punto ideal para deleitarse con las vistas panorámicas, ahora mucho más dilatadas.
Para completar la ruta es posible acercarse hasta el mismo Puerto de La Nava a unos veinte minutos. Primero es necesario descender al fondo de una hondonada, donde se ubica un abrevadero. A continuación se sube a través de un bosque de pinos entremezclados con alguna que otra añosa encina, hasta encontrar el punto más alto de un calvero.