Cerro Media Luna
Descripción
El punto de partida de la excursión se sitúa en la parte alta de Valdepeñas, cerca del campo de fútbol. En la explanada situada junto a la fuente, se puede dejar el coche. El recorrido nos ocupará casi tres horas
NOMBRE DE LA RUTA
--
TIPO DE SENDERO
--
DIFICULTAD
--
DISTANCIA TOTAL (EN KILÓMETROS) --
-
Tramo de asfalto o cemento: --
-
Tramo de pista o camino forestal o rambla: --
-
Tramo de senda: --
-
Tramos de vía pecuaria: --
HUSO 30S
TIEMPO DE MARCHA ESTIMADO
TIPO DE FIRME
--
--
DIFICULTAD. VALORACIÓN SEGÚN MÉTODO MIDE
--
MEDIO
Severidad del medio natural
--
ITINERARIO
Orientación en el itinerario
--
DESPLAZAMIENTO
Dificultad en el desplazamiento
--
ESFUERZO
Cantidad de esfuerzo necesario
TIPO DE ACCESIBILIDAD
EPOCA DEL AÑO
SEÑALIZACIÓN
No
MÁS INFORMACIÓN
TÚNELES
VIADUCTOS METÁLICOS
PASARELAS METÁLICAS
PUNTOS DE AGUA
PONTONES
CASETAS DE GUARDAS BARRERAS
CASETAS DE GUARDA AGUJAS
CICLABILIDAD
ÁREAS DE RECREO O DEPORTIVAS CERCANAS AL SENDERO
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO
ENLACES A OTROS SENDEROS
REFUGIOS
RECOMENDACIONES
OTROS DATOS DE INTERÉS (ARQUITECTÓNICO O HISTÓRICOS-CULTURALES, GEOLÓGICO-ECOLÓGICO)
descripción Técnica
Los primeros pasos transcurren por el carril de Frailes, si bien se debe abandonar enseguida, en el primer cruce: a mano izquierda otro carril remonta el solitario barranco del Arroyo del Vadillo. La subida, aunque larga, 1 hora 25 minutos de marcha, no ofrece dificultades a los caminantes. Los soberbios escarpes rocosos de la Solana del Morrón acompañarán durante los primeros repechos.
Mediante una serie de curvas se alcanza un cortijo ganadero. El camino pasa enseguida a la margen derecha del barranco, generalmente sin agua. El paisaje cambia. En las laderas, ahora de perfil menos afilado, crecen chaparras de pequeño porte y algún que otro quejigo buscando el frescor de las umbrías. Tras otro apretado zigzag, esta vez más largo, se corona el Collado de Navalayegua situado a 1.500 metros de altura. En este punto hay que dejar el carril principal, y atravesar una antigua era para tomar el camino que rodea la loma y muere poco más adelante.
Junto a los abrevaderos nace una estrecha senda que sube paralela a la alambrada. Se trata del tramo más incómodo de la excursión, ya que los matorrales espinosos a veces dificultan el avance. Conforme se gana altura, la vegetación arbórea desaparece. En lo alto de la loma, la ruta gira bruscamente a la derecha enfilando la desnuda cumbre del Cerro de la Media Luna, que se corona en unos 20 minutos. El regreso se realiza por el mismo camino que de ida.