Las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas forman el espacio natural protegido más grande de España y el segundo de Europa. Ríos cristalinos, bosques milenarios, fauna salvaje y castillos medievales en un entorno de extraordinaria belleza.
Siete viajes, siete zonas
Un tesoro verde
El norte de este parque andaluz destaca por su gran diversidad: alberga el singular bosque norteño de Las Acebeas, espectaculares miradores de montaña y la cercana cascada de la Cueva de los Chorros. En la zona coexisten en armonía pueblos tradicionales, bosques y olivares ecológicos, un paisaje que se completa en las estribaciones de Sierra Morena, donde es posible observar la berrea del ciervo en otoño.
El castillo más alto
Segura de la Sierra corona un histórico paisaje andaluz dominado por el castillo más alto del Parque Natural, que fascinó a místicos y proveyó de madera a la Marina española. Hoy, la zona fusiona aventura y tradición, atrayendo a voladores al Yelmo y a senderistas a los inmensos pinares de Río Madera y a la aldea de Los Anchos. Este entorno montañoso destaca además por su arraigada cultura olivarera de alta calidad, protegida por la Denominación de Origen Sierra de Segura.
El balcón de las montañas
La sierra de Las Villas es un reducto salvaje, solitario y discreto que actúa como balcón entre la montaña y la campiña jienense. Su sinuosa carretera y pistas forestales desvelan cascadas, escarpados pinares, miradores y fauna como buitres y cabras montesas. Además, destaca el pueblo de Iznatoraf sobre el Guadalquivir, su legado renacentista y una arraigada cultura del olivar.
Paseos por el valle
Este transitado valle conecta el norte y el sur del parque siguiendo el ritmo del Guadalquivir. Entre sus cumbres destaca Las Banderillas y rutas fluviales como el Borosa y la Cerrada de Elías. El Embalse del Tranco, escenario otoñal de la berrea, alberga atractivos familiares como el Parque de Fauna Collado del Almendral, el Jardín Botánico Torre del Vinagre y el histórico conjunto de Hornos.
Las aldeas de montaña
Este territorio de alta montaña esconde ríos cristalinos, el espectacular embalse verde de Las Anchuricas y una altiplanicie infinita. Destaca por su población dispersa en ochenta aldeas adaptadas a un entorno hostil, su arte rupestre milenario y una rica gastronomía marcada por el cordero segureño. Es un rincón ideal para perderse entre fauna salvaje y los nacimientos de ríos como el Segura o la Toba.
Donde nace el Guadalquivir
Este paraíso natural andaluz alberga el nacimiento del Guadalquivir y una inmensa biodiversidad que incluye la exclusiva violeta de Cazorla junto a fauna como grandes mamíferos y aves rapaces en plena recuperación. El legado de Félix Rodríguez de la Fuente impregna estas tierras, que complementan su riqueza ambiental con el patrimonio histórico de los castillos y museos de Cazorla, La Iruela, Quesada y Peal de Becerro.
Dos mundos opuestos
El extremo sur del parque destaca por su brutal contraste geológico: en solo diez kilómetros pasa de la árida y estepárica depresión del Guadiana Menor a las cumbres alpinas de la sierra del Pozo. Este entorno alberga la portentosa Cueva del Agua de Tíscar y el monumental Pinar de Puerto Llano, que custodia los árboles más viejos de la península ibérica.